domingo, 22 de mayo de 2011

LLOVIA…

Llovía sobre la estatua de la mujer desnuda.
Probablemente el tiempo desdibujó sus labios y su risa.
Mañana no estará tan desnuda…
pero eso no importa
porque donde la tierra pierde el nombre de todas las cosas
se escuchará el murmullo de las caracolas.
Nada será como el silencio,
nada como el quebranto de una gota de lluvia en una rosa,
nada como el suspiro occidental
de la mujer sin pies
que llora en lo mojado.