miércoles, 25 de mayo de 2011

HAITI...

Estabas en ángulo
disimulando ausencias
cuando cayó la estrella de Bagdag
y se hizo la noche
sobre las heridas calientes y azuladas.

Estabas en ángulo
para no ver el aire
ni la sangre vacia de las lamentaciones.

Estabas en ángulo
cuando el mundo
deslizó una ciudad veintiocho metros
( que no son nada en el universo)
cien mil ahorcados
jugaron a desparecer
para no incomodarnos.

Seguías en ángulo
cuando llamé a tu puerta desangrado
y no modificaste
ni los ocho centímetros
que cambió el eje de la tierra;
el precio de abrirme o de mirarme
era tan alto…
que no hubo más remedio
que caer derrotado
como la Bolsa de Wall Street.

El ángulo es perfecto
para que tú disfraz de mundo perfecto
permanezca.