lunes, 30 de mayo de 2011

BENASQUE.... ( hoy podriamos decir Ainsa...)

Veitricuatro,
las dos,
en el límite del huracán
verde-azul de tus labios
oscuros.
La piel,
el fuego,
el sueño
desierto brutal.
Latidos al compás
del vuelo de la lluvia.
Si tu corazón es la mitad
del Norte de tus ojos
quiero ser  la montaña que te robó el deseo,
y huir hasta dónde desaparece el miedo,
huir,
al ritmo del mar en el invierno,
morir,
como el entorno que destruye tu abrazo,
gritar,
como el silencio cargado de tus besos
y quedarme perpetua,
helada, silenciosa y blanca
como la nube que  se enreda en tu pelo
y ser libre y volar,
como la nieve  verde-azul  del valle que no veo.

1 comentario:

columna dijo...

Me dejas sin palabras, sin aire que echarme a la boca, como siempre que te leo.