miércoles, 25 de mayo de 2011

Doce de abril....

Doce de abril.
Té rojo.
Las nueve treinta de la tarde.
El tiempo detenido.
La vida condenada.
El abogado sumido en la derrota.
Morirse a destiempo
es una estrategia traicionera
amarilla
invertebrada
dura…
Limones cargados a la espalda
vinagre y hiel con hielo
Para la resaca.
Morirse a destiempo
un dia de la madre….
cuando la madre había huido
como los sapos chinos
antes de los volcanes de Alaska
y de los terremotos.
Estrategia psicópata
letal y silenciosa
como los cadáveres multilados
de Paris o de Praga.
Dejarme así,
a destiempo…